- La justicia detiene a doce exaltos cargos y empresarios vinculados a la obra pública en Argentina. Cristina Kirchner debe declarar el 13 de agosto
Federico Rivas Molina - Buenos Aires - El País
Todo ha quedado escrito. Ocho cuadernos pequeños, de esos que los niños llevan a la escuela, manuscritos con letra prolija y detalles de observador obsesivo, han destapado una presunta red de sobornos destinada a recaudar decenas de millones de dólares durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner. El registro es obra de Oscar Centeno, un hombre hasta ahora desconocido que fue testigo privilegiado de los negocios sucios de sus jefes. Como chófer del número dos del exministro Julio De Vido, el hombre que estuvo durante doce años al frente de toda la obra pública del kirchnerismo, Centeno describió los viajes que realizó en su auto con bolsos cargados de dólares. Los pagadores, según su testimonio, fueron grandes empresarios con contratos con el Estado. Los cobradores, exaltos cargos del Gobierno. El chófer relata incluso viajes con dinero al piso privado del matrimonio Kirchner. El juez Claudio Bonadio ordenó este miércoles la detención de una decena de personas. La expresidenta deberá declarar ante el juez el 13 de agosto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario