Guillermo Knochenhauer - El Financiero
¿Bastará con hacer bien -sin corrupción- lo que permiten hacer las instituciones existentes, o ya son insuficientes para sacar al país del atolladero?
Suponiendo que quien llegue a la presidencia de la República tuviera la voluntad política, ¿contará con los instrumentos idóneos para establecer un orden de prioridades entre los muchos problemas del país, y darle así rumbo y pertinencia a las políticas públicas?
El presupuesto de ingresos y gastos del gobierno federal es el principal instrumento de política que queda, que debería servir para redistribuir el ingreso y propiciar el crecimiento de las inversiones privadas, dos de sus funciones sustantivas. ¿Bastaría con corregir sus deficiencias para solventar un plan tendiente a reducir las desigualdades y a fomentar el crecimiento productivo y del empleo?
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