Zózimo Camacho - Contralínea
En México, en el mercado negro, un riñón cuesta 125 mil dólares, es decir, alrededor de 3 millones de pesos. El donante, si es que se le pagó, recibió apenas 7 mil dólares o 133 mil pesos. Como en casi todo el tráfico ilegal de mercancías, el intermediario es el que se queda con la mayor parte de las utilidades.
Sí, mercancías. ¿Qué no lo es bajo este sistema? Los órganos humanos se venden al mejor postor, aprovechando la desesperación de quienes quieren vivir y tienen dinero y de quienes quieren vivir y lo único que tienen son sus cuerpos.
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