- El continente crece, pero se enfrenta a nuevos desafíos a medio plazo
La economía europea consolida su recuperación, sin que se despejen las dudas sobre su futuro. A corto plazo, la mayoría de los indicadores apuntan en sentido favorable. La actividad crece más de lo esperado. Para este año, se prevé un crecimiento del 1,7%, una décima más que en la anterior previsión. Y ese crecimiento se mantendría en el 2018. España se confirma como una de las más dinámicas de Europa. Es la que más crece de las grandes economías europeas, y la que más ha sorprendido a los analistas de Bruselas. En los próximos dos años, se espera que se generen más de cuatro millones de puestos de trabajo en la Unión Europea, y que la tasa de paro descienda hasta recuperar el nivel alcanzado en 2008.
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