Linaloe Flores - Alejandra Padilla - Sin Embargo
Javier Duarte Ochoa pidió licencia al Gobierno de Veracruz para atender las denuncias en su contra por peculado y enriquecimiento ilícito. Su dimisión irrumpió sin que el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), promulgado por el Presidente Enrique Peña Nieto, esté listo. No hay Secretario de la Función Pública y no hay Fiscal Anticorrupción, dos cargos vitales. Aletargada su instalación por su propia complejidad –involucra a siete instancias gubernamentales; además de la sociedad civil– el tiempo para el SNA corre en contra pues el cáncer de la corrupción avanza incontenible en los tres niveles de Gobierno. Los analistas ven que el caso Duarte pudo volverse ejemplar por no quedar impune, pero transcurrirá sin ese fortificado proyecto.
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