El Departamento de Justicia de Estados Unidos detectó desde 2008 que el entonces gobernador de Tamaulipas, el priísta Eugenio Hernández Flores, lavaba el dinero que le daba el Cártel del Golfo a cambio de que le permitiera seguir con sus negocios ilícitos en el estado
WASHINGTON (Apro).- Acusado junto con su cuñado, Óscar Gómez Guerra, de los cargos federales de lavado de dinero e incitación de transferencias financieras ilícitas, a Hernández el gobierno de Barack Obama le achaca beneficios económicos procedentes del narcotráfico por unos 30 millones de dólares.
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