- Un escándalo en la construcción de una línea de metro amenaza la carrera política del exalcalde del DF
El invierno ha sido especialmente frío con Marcelo Ebrard, el popular
exalcalde del Partido de la Revolución Democrática (PRD, de izquierdas)
en la Ciudad de México. Muy lejos ha quedado diciembre de 2012, cuando
concluyó su mandato de seis años con una aprobación del 63%. Ebrard rema
hoy a contracorriente para tratar de salvar su carrera política. Miguel
Ángel Mancera, el hombre que eligió para que lo relevara en el puesto,
se ha vuelto su verdugo al exhibirle una serie de irregularidades en su obra estrella, la línea 12 de metro.
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