José Blanco/ La Jornada
El retruécano que
produjeron con su juego de palabras, resultado del intercambio entre el
ministro de Finanzas alemán, el democristiano Wolfgang Schäuble, y su
homólogo griego, el economista de izquierda Yanis Varoufakis, fue
traducido de distintos modos por los medios de diversos países. Si no
hay desacuerdo es que hay acuerdo, y en eso no estuvieron de acuerdo los
ministros.
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