- Esperemos que el BCE defienda las democracias y no sea el cobrador de Alemania
El Banco Central Europeo
anunció el miércoles que no va a seguir aceptando la deuda pública
griega como garantía para los préstamos. Se da la circunstancia de que
esta medida es más simbólica que significativa. Aun así, está claro que
se acerca la hora de la verdad. Y es la hora de la verdad no solo para
Grecia, sino para toda Europa (y, en particular, para el banco central,
que puede que pronto tenga que decidir para quién trabaja en realidad).
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