lunes, 15 de septiembre de 2014

UN PADRE DE FAMILIA DEDICADO A LA AYUDA HUMANITARIA

Glasgow/ El País

Llevaba solo tres días en Siria. Junto con otro voluntario italiano y un traductor y un conductor locales, se encontraban en Atmeh, junto a la frontera con Turquía, tratando de organizar la distribución de agua limpia, ropa y tiendas de campaña que una ONG francesa enviaba a los refugiados que llegaban a la zona. Entonces, según el relato del traductor, llegaron dos coches a toda velocidad, conducidos por encapuchados armados que pidieron a los dos europeos que se metieran en los maleteros de los coches.

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