- El exmandatario mexicano sostiene que sin el combate al narcotráfico partes del Estado habrían sido tomadas por el crimen
Felipe Calderón Hinojosa,
de 52 años, presidente de México entre 2006 y 2012, pasará a la
historia como el hombre que desató la mayor ofensiva contra el crimen
organizado que el país recuerde. Una guerra abierta y en todos los
frentes, que acabó con 70.000 muertos, el narcotráfico fracturado y un
reguero de acusaciones de malos tratos y torturas. Calderón admite que
hubo abusos, pero solo como excepción, y sostiene que sin este combate
partes fundamentales del Estado habrían sido tomadas por el crimen. En
defensa de su legado acaba de publicar Los retos que enfrentamos (editorial Debate), donde alerta de la fragilidad institucional de México.
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