No es un
escenario irreal: su gobernador en estos momentos puede estar ahogado de
borracho, ordenando la encarcelación de un líder social.
En una
alteración demoníaca debido a la sobredosis de metanfetaminas, su presidente
municipal, aliado de algún grupo del crimen organizado, tomaría el teléfono
para decretar el asesinato de una madre que reclama la aparición de su hijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario