Esta
semana se ha llevado a cabo en Tokio, Japón, la asamblea anual del Fondo
Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (El País, 8 de octubre).
Los
medios han dado gran cobertura al World Economic Outlook (WEO-FMI), Coping
with High Debt and Sluggish Growth, reporte tradicionalmente esperado por el mercado, que ha desatado un gran ruido público;
pero escasa atención se ha brindado al Global Financial Stability Report
(GFSR), también de la factura del FMI.
No hay comentarios:
Publicar un comentario