martes, 25 de octubre de 2011

POLÍTICA FISCAL NEUTRAL

Rodolfo Navarrete / El Financiero
La Cámara de Diputados aprobó, finalmente, la semana pasada la Ley de Ingresos de la Federación para 2012, por tres billones 706 mil 922 millones de pesos.
Estos recursos los proveerá el gobierno federal, que aportará dos billones 313 mil 614 millones 200 mil pesos por concepto de impuestos, contribuciones, derechos, productos y aprovechamientos; los organismos y empresas estatales, así como el Seguro Social, se generarán 996 mil 435 millones cien mil pesos, y el mayor endeudamiento público por un monto de 393 mil 873 millones de pesos. Los ingresos presupuestarios aumentarán alrededor de 4 por ciento respecto a lo programado para 2011.
Es interesante analizar los supuestos en los que se basan estas estimaciones. En primer término destacan las expectativas de crecimiento económico mexicano para el próximo año, que fue reducido de una expectativa oficial de 3.5 por ciento plasmada en el anteproyecto enviado al Congreso por la SHCP a una un tanto menos optimista, de 3.3 por ciento.
Vale mencionar que esa cifra corresponde más o menos a la reportada por el promedio de las expectativas. Así, según la encuesta del Banco de México (Banxico), la estimación es de 3.50 por ciento, mientras que los resultados de la última encuesta de Banamex dada a conocer la semana pasada prevé un crecimiento de 3.18 por ciento.
Como se sabe, el ritmo de crecimiento económico mexicano se encuentra estrechamente correlacionado con el de Estados Unidos, y en particular con el crecimiento de la producción industrial. Para elaborar el anteproyecto de presupuesto la SHCP partió de la estimación de que la economía de EU crecerá 2.1 por ciento en 2012 y que el sector industrial lo hará en 2.7, cifras que corresponden con el consenso del mercado (Bloomberg).
Respecto a otro de los supuestos importantes, como es el precio del barril de petróleo, no se alteró la estimación realizada por la SHCP, al aceptar un precio promedio de 84.90 dólares, tal como se había propuesto. Sin embargo, los diputados sí incrementaron el volumen estimado de producción de crudo, mismo que pasó de dos millones 550 mil barriles a dos millones 560 mil barriles. Cabe mencionar que en lo que va del año, el volumen promedio de producción de crudo fue de dos millones 559 mil barriles diarios, cifra prácticamente igual a la que acaba de aprobarse.
Es probable que el precio base del barril de petróleo de exportación no se haya visto alterado por la cobertura que hizo en septiembre la SHCP. Ésta es una operación normal y asegura justamente un precio con base al cual se elabora el presupuesto, ya que en el peor de los casos recibirá el precio contratado por las exportaciones de petróleo.
Respecto al tipo de cambio, ésta es la variable que sufrió la mayor modificación. De un nivel promedio estimado por la SHCP de 12.20 pesos por dólar se pasó a 12.80. Este nivel corresponde más o menos con las estimaciones de los analistas según los resultados de la encuesta del Banxico. Sin embargo, se debe reconocer que probablemente ésta es la variable más difícil de predecir.
Sólo cabe mencionar lo señalado por diferentes funcionarios del banco central, quienes aseguraron en varias ocasiones que el tipo de cambio mexicano se encuentra temporalmente por fuera de su nivel acostumbrado, por lo que tarde o temprano tendrá que apreciarse. Si bien 12.80 pesos por dólar puede ser un buen nivel para esa apreciación, también lo puede ser uno inferior.
En tal sentido, si bien cabe esperar que en el corto plazo el tipo de cambio sostenga una levada volatilidad asociado con el deterioro de la situación financiera de Europa, en el mediano plazo tenderá a apreciarse, tal como lo señalan los funcionarios del banco central, sólo que no es fácil aceptar la idea de que no volvería a intentar alcanzar los niveles mínimos de meses anteriores.
La otra variable relevante a considerar es la inflación, misma que generalmente no concita mayor discusión, toda vez que se fija de acuerdo con el objetivo del banco central (3 por ciento) y, se supone, sobre el cual tiene que estar armado el presupuesto.
Pese a ello, las expectativas de los analistas son un tanto más pesimistas, toda vez que estiman que la inflación cierre 2012 sobre 3.6 o 3.7 por ciento. No obstante, no hay que perder de vista que la cifra de este año ha estado convergiendo poco a poco al objetivo de 3 por ciento, que de alcanzarse podría obligar a los analistas a revisar a la baja sus estimaciones para 2012, acercándose así a la cifra fijada en el presupuesto.
Finalmente, el déficit fiscal estimado para 2012 pasó de una cifra propuesta por la SHCP de 2.6 por ciento del PIB a 2.8, medido a través de los requerimientos financieros del sector público, que es la verdadera medida del déficit fiscal mexicano. Cabe mencionar que ésta equivale prácticamente al nivel que se espera reportar al cierre del presente año.
De todo lo anterior se desprende una idea básica: el gasto público crecerá en 2012 estrictamente lo que permite el incremento en el ingreso público, por lo que difícilmente desempeñará un papel contracíclico. Esto hará descansar en los hombros de la política monetaria cualquier intención de evitar la desaceleración económica que se espera venir.
Economista del sector privado

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