viernes, 19 de agosto de 2011

CRECE EL RIESGO DE UNA ESTANFLACIÓN EN LOS EU

Bonos pagan tasas de interés negativas
Esteban Rojas H / El Financiero
A las preocupaciones de los mercados por la crisis de deuda y las persistentes señales de debilidad económica en Estados Unidos, se viene a sumar el temor por un repunte de la inflación, lo que puede reducir el ya de por sí menor arsenal de medidas de política económica para evitar caer en una recesión.
Hasta ahora la inflación no había estado en el radar de los mercados, dado que se pensaba que la caída en la actividad económica sería suficiente para mantenerla a raya. Esto no es así y, por el contrario, aumenta el riesgo de que Estados Unidos enfrente un proceso de estanflación, esto es, un periodo de bajo crecimiento económico y elevado desempleo, acompañado por una mayor inflación.
Los precios al consumidor en Estados Unidos experimentaron un crecimiento del 0.5 por ciento en julio pasado, con lo que la inflación anual se disparó a 3.6 por ciento, la mayor desde octubre de 2008.
La espiral de los precios al consumidor ha pasado de un aumento de 1.1 por ciento en noviembre de 2010 a 3.6 por ciento en julio del presente año, a contracorriente de la proliferación de señales de debilitamiento en la actividad económica y de un desempleo en niveles altos.
El indicador general de los precios al consumidor en Estados Unidos se vio afectado negativamente por un fuerte repunte en el costo de la gasolina, pues subió 4.7 por ciento. En tanto que los precios de los alimentos aumentaron 0.4 por ciento tras incrementarse 0.2 por ciento en junio, lo que también impulsó al alza al índice general.
El índice subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, subió 0.2 por ciento, en línea con lo esperado, aunque a tasa anual subió a 1.8 por ciento, cifra que es la más alta desde abril de 2009.
A lo anterior se agrega que el pasado miércoles se dio a conocer que los precios al productor, sin los elementos volátiles, subieron en julio a su tasa más rápida en seis meses.
La posibilidad de que la principal economía del mundo entre en un proceso de estanflación puede ganar terreno en la medida en que se mantengan elevados los precios de los energéticos y de los alimentos, y por el choque provocado una vez que se instrumenten nuevas medidas para reducir el déficit fiscal y la abultada deuda de Estados Unidos.
Por lo mientras, la espiral inflacionaria está provocando que las tasas de interés de los instrumentos de largo plazo en el principal socio comercial de nuestro país sean negativas, lo que es más notorio en los Treasury bills, cuyos rendimientos nominales se encuentran cerca de cero.
En tanto que la inflación se mantiene por arriba del 3.0 por ciento, la tasa líder que paga el bono a 10 años, emitido por el Tesoro estadunidense, alcanzó el jueves cotización intradía por debajo del 2.0 por ciento.
Tasas de interés reales negativas en Estados Unidos, seguirán manteniendo a México como un imán atractivo para los capitales en busca de mejores rendimientos y de refugio, aunque probablemente con altibajos pronunciados.

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