- El organismo ve la expansión del crédito a las empresas y el rápido incremento del precio de la vivienda como potenciales fuentes de vulnerabilidad
La laxitud monetaria preocupa al Fondo Monetario Internacional, aunque sin llegar a encender el farolillo rojo. El temor de los técnicos del organismo es que el largo periodo de dinero barato haya extendido el crédito a deudores de alto riesgo. Así identifica como fuentes potenciales de inestabilidad la deuda de las empresas y el mercado de la vivienda. “Los periodos de bajos tipos de interés llevan a la tentación de que se adopten más riegos de los debidos”, insiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario