- La dependencia del capital exterior hace que el mercado de acciones y de deuda español sea más vulnerable en momentos de incertidumbre
Las viudas escocesas, los funcionarios de California o los profesores de Ontario no tienen ningún apego sentimental con Cataluña y, sin embargo (o quizás precisamente por eso), su papel es clave para explicar los sucesos económicos que se han desencadenado tras el referéndum ilegal del 1-O. “El apoyo empresarial en Cataluña a la independencia reside sobre todo en aquellos grupos familiares que conservan la mayoría del capital y controlan la gestión. En el caso de las compañías cotizadas la situación es muy distinta y son las que están abandonando la región por la enorme presión que reciben de los inversores internacionales”, sostiene Antón Costas, catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona y expresidente del Círculo de Economía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario