- Está consciente que una vez que, el 5 de noviembre, Estados Unidos elija nuevo presidenta o presidente, Kamala Harris o Donald Trump, será el activo de Sheinbaum más valioso para lidiar con los vecinos.
Darío Celis - El Heraldo de México
CLAUDIA SHEINBAUM NO tiene ni dos semanas sentada en la silla presidencial y su secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ya inició una frenética carrera con la mirada puesta en la sucesión del 2030.
El ex canciller, que peleó durísimo la candidatura de Morena y sucumbió ante la doctora, sabe bien que su permanencia en el segundo piso de la 4T tiene fecha de caducidad: 2026.
Está consciente que una vez que, el 5 de noviembre, Estados Unidos elija nuevo presidenta o presidente, Kamala Harris o Donald Trump, será el activo de Sheinbaum más valioso para lidiar con los vecinos.
Y más aún: sus dotes, relaciones y experiencias las pondrá al 100% para evitar que México salga lo menos dañado en la revisión y una eventual renegociación del T-MEC, el año próximo y el que sigue.
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