- Cuesta trabajo entender las consideraciones que el Presidente López Obrador le guarda a Salinas Pliego, el segundo hombre más rico de México, y un tiburón…
Jorge Zepeda Patterson - Sin Embargo
Cuesta trabajo entender las consideraciones que el Presidente López Obrador le guarda a Salinas Pliego, el segundo hombre más rico de México, y un tiburón entre los tiburones. Tratándose de un luchador que ha dedicado la vida política a la defensa de los pobres, resulta un misterio la deferencia que muestra para con este duro empresario, ave de tempestades con frecuencia a contrapelo de las posiciones defendidas por la 4T. El dueño del grupo Elektra y TV Azteca nunca ha exhibido una particular inclinación por los proyectos sociales y sí en cambio una abierta hostilidad a todo aquello que pueda limitar sus márgenes de ganancia. Su militancia explícita a favor de la libre empresa y de la preeminencia del mercado difícilmente empatan con la visión del mundo que ha sostenido el tabasqueño. Y sin embargo, es notorio el favor del soberano para con el empresario regiomontano.
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