Salvador García Soto - El Universal
Si el presidente López Obrador tiene graves problemas afuera —entre la pandemia fuera de control, el desastre económico, protestas en su contra y la violencia en el país— adentro, en eso que llaman la 4T y en su partido Morena, la cosa está peor: un caos en la elección interna, con un enfrentamiento canibalesco entre grupos y tribus que sumado a los protagonismos y las ambiciones de poder que afloran con la cercanía de las elecciones de 2021 y la adelantada sucesión de 2024, conforman un complicado frente interno que le genera demasiado ruido e inestabilidad al mandatario y a su gobierno.
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