- Varios son los regímenes y líderes de distinto pelaje que, por distintos motivos, se frotan las manos con el asesinato del general Qasem Soleimani
Pocas reglas hay más seguras en la política de Oriente Próximo que la de preguntarse a quién beneficia un atentado. Con el asesinato del general Qasem Soleimani, un estratega sin escrúpulos que aglutinaba a milicias de otro modo enfrentadas, varios son los regímenes y líderes de distinto pelaje que se frotan las manos. Por distintos motivos.
Trump es el primer interesado en esta escalada del eterno conflicto con Irán, justo ahora que está a las puertas del impeachment y comienza el año de su reelección. El atentado contra Soleimani, una respuesta radical al asedio, hace unos días, de las milicias proiraníes a la Embajada de EE UU en Bagdad, ha de cambiar por fuerza el enfoque de la opinión estadounidense sobre Trump, un presidente visto hasta la fecha como reacio a bajar a la arena internacional.
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