- El BCE certifica la vuelta a la normalidad monetaria a pesar de los pronósticos de desaceleración
El País
El Banco Central Europeo (BCE) ha cerrado 2018 como se esperaba: su presidente, Mario Draghi, anunció la suspensión del programa de compra masiva de deuda, aunque mantendrá el stock de endeudamiento durante un tiempo prudencial. La política monetaria excepcional, que tantos enfrentamientos le costó con el Bundesbank, el Gobierno alemán y los partidarios de la ortodoxia, llega a su fin. La interpretación de Draghi, compartida por los mercados, es que la excepcionalidad monetaria aplicada desde 2015 ha inyectado 2,6 billones de euros en la economía europea, ha reducido las primas de riesgo de las economías nacionales, ha conjurado la amenaza de deflación y ha contribuido a recuperar el crecimiento en la eurozona. La sugerencia en el aire es que los tipos volverán a subir en el otoño de 2019.
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