Raymundo Riva Palacio - El Financiero
El Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, estuvo en la Ciudad de México la semana pasada para ofrecer dos conferencias –una pública y una privada–, y entrevistarse con cuatro miembros del gabinete. El presidente Enrique Peña Nieto no tuvo tiempo para recibirlo, como parecía que lo haría, y perdió la oportunidad de tener una opinión informada de lo que pasa en Estados Unidos. De otra forma, habría escuchado lo que dijo ante un grupo selecto en el Club de Industriales, el viernes, del presidente Donald Trump: todo lo que prometió durante su campaña lo va a cumplir, pero lo hará peor de cómo lo ofreció. Es decir, a cavar trincheras.
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