José Luis de Haro - elEconomista.es
El 'Brexit' ha obligado a las instituciones a redibujar su política monetaria, algo que podría llevar a la Fed a retrasar una nueva subida de tipos, como mínimo, hasta 2017.
Una semana después de la votación a favor del Brexit, la calma chicha ha dominado los mercados financieros mundiales. Un vaivén que, a día de hoy, mantiene a flote la rentabilidad acumulada por el Dow Jones y el S&P 500 en lo que llevamos de año alejando así catástrofes navieras similares al Titanic. Al menos, de momento. Los inversores han atado cabos alrededor de activos refugio, como el yen o el oro, pero también se han zambullido de nuevo en la marea del riesgo, como bien pudimos apreciar en las tres últimas sesiones bursátiles del mes de junio. Sin embargo, en el inmenso océano monetario, los cuadernos de bitácora de los capitanes al timón de los distintos bancos centrales mundiales reflejan de nuevo una ruta donde la normalización en sus políticas se postula como una odisea confusa para el mercado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario