lunes, 6 de agosto de 2012

EL COMERCIO DE MATERIAS PRIMAS ES LA PRINCIPAL INDUSTRIA MUNDIAL


Carlos Siula / Organización Editorial Mexicana

París, Francia.- Propulsados por la financiación de la economía, el boom de precios de las commodities y la espiral especulativa que se produjo en los últimos 15 años, las grandes empresas de trading se convirtieron en verdaderos gigantes. Ese fenómeno refleja la dimensión que alcanzó el comercio de materias primas: sin contar los costos industriales del proceso de producción, el volumen de dinero que mueven las actividades derivadas -comercio, especulación, financiación, carga y transporte- convirtieron a ese sector en la primera industria mundial.
Dos de las 10 empresas más importantes de Suiza pertenecen precisamente a ese sector.
Glencore International, número uno del país, facturó 186.182 millones de dólares en 2011, cifra que representa el doble de los ingresos de Nestlé, que ocupa el segundo lugar del ranking.
Desde su cuartel general en Zug, Glencore negocia desde hace un año y medio una difícil fusión con su principal rival Xstratas. Si prospera, el nuevo conglomerado -bautizado Glenxstrata- sería un coloso de 88 mil millones de dólares que prácticamente monopolizaría el mercado de materias primas. (Sin embargo, la operación por el momento tropieza con el veto del fondo soberano de Qatar, accionista de Xstrata).
* La nueva frontera
Cualquiera sea el resultado final de esa operación, Glencore está decidida a convertirse en un gigante mundial del comercio de materias primas.
Después de haber tenido 4 mil 48 millones de dólares de beneficios en 2011, las ganancias de Glencore podrían llegar a 10 mil millones en 2013, según un estudio del Deutsche Bank.
No contenta con ese poder, en 2011 la empresa comenzó a orientar sus actividades hacia la producción.
Ese giro podría desatar un terremoto en el mercado de materias primas, tradicionalmente sometido a un precario equilibrio de fuerzas en tres esferas claramente determinadas.
* Un negocio con fronteras


Las commodities alimentarias -carnes y granos- están controladas por la cuadriga conocida por las iniciales de sus cuatro actores más importantes: ABCD (ADM, Bunge, Cargill y Dreyfuss).
Buena parte del comercio del petróleo está concentrado por un puñado de empresas -como Vitol, Gunvor y Litasco- que son propiedad de oligarcas rusos. Las row materials industriales están prácticamente monopolizadas por Glencore y Xstrata. Otras grandes del sector, como Mercuria y Trafigura, tienen intereses transversales.
Otra prueba de la importancia que alcanzó Suiza como capital mundial de materias primas es el hecho de que Ginebra se convirtió en la Meca del petróleo: 28 por ciento del mercado de hidrocarburos y derivados está en poder de cinco de los grandes traders radicados en Suiza: Vitol, Gunvor, Litasco, Mercuria y Trafigura.
* Una cosa trae la otra
La concentración favorece también la especulación, que representa el mayor factor de distorsión de la economía global: los llamados derivados financieros -futures, forwards, swaps, opciones o CDS- son mucho más importantes que la producción física. Por cada wet barrel (petróleo físico) que se extrae de los pozos, hay 15 a 20 paper barrels que se negocian en el mercado especulativo de productos energéticos.
Por lo demás, hasta el momento en que llegan al surtidor, esos cargamentos suelen cambiar varias veces de propietario y de destino en plena alta mar.
En uno de los periodos de mayor especulación con los metales, en 2006, cada tonelada de zinc se negociaba 30 veces antes de llegar al consumidor final.
* Manos sucias
Ese fenómeno se explica en parte por la llegada masiva de los hedge funds: "Después de la crisis de 2007 y 2008, los fondos migraron de la finanza hacia los mercados especulativos de materias primas", explica el suizo Jean Ziegler, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación.
Los gigantes del sector no siempre tienen las manos limpias: Glencore, obtiene 14 por ciento de sus beneficios de una actividad que púdicamente llaman directional price betting, delicado eufemismo que significa especulación, según se desprende de su propio informe anual.
Esas actividades son comunes al resto de los traders, que consagran cada vez mayores energías y medios a especular en los mercados de materias primas.
* Prosperidad asegurada
La tendencia muestra que la prosperidad de Suiza como capital global de materias primas no corre peligro de desaparecer a corto plazo. La ecuación es irrefutable.
Para satisfacer las necesidades de una población que pasará de 7 mil millones de habitantes en la actualidad a 9 mil millones en 2050, el mundo necesitará aumentar 50 por ciento la producción de todas sus materias primas. Ese incremento será imprescindible para asegurarle a esa nueva parte de la humanidad alimentos, vestimenta, alojamiento, transportes, educación, salud, comunicaciones, diversiones, todas actividades que dependen de una intensa explotación de los recursos de la tierra (agrícolas y minerales).
Ese fenómeno ayuda a comprender el sentido del súper ciclo de las commodities que predijo en 2001 el CEO de Xstrata, Mick Davis. Con una demanda en ascenso permanente y precios dopados -en caso necesario- por la especulación, esta nueva industria suiza de trading de materias primas tiene su futuro asegurado.

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