Samuel García - El Sol de México
Las cifras sobre la pobreza multidimensional para 2024 que ayer presentó el Inegi ofrecen una fotografía alentadora, pero con un matiz preocupante.
La proporción de mexicanos en situación de pobreza cayó a 29.6%, 38.5 millones de personas, desde el 36.3% reportado en 2022. Mientras que la pobreza extrema, aquella que combina ingresos insuficientes y tres o más carencias sociales, de un total de seis, bajó de 7.1% a 5.3%. En términos absolutos, son 8.3 millones de personas menos en pobreza y 2.1 millones menos en pobreza extrema en apenas dos años.
La mejora se explica, principalmente, por un repunte en los ingresos, impulsado por programas sociales y por aumentos salariales que, en algunos casos, han superado la inflación. Sin embargo, esta narrativa optimista se desdibuja cuando se examinan las carencias sociales. Lejos de reducirse, la población vulnerable por carencias -es decir, personas con ingresos por encima de la línea de pobreza, pero con al menos una privación en salud, educación, seguridad social, vivienda o alimentación- creció de 29.4% a 32.2%.
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