- Aunque el "reshoring" domina el discurso de EU, la dependencia de cadenas seguras y próximas mantiene viva una parte del "nearshoring" para México.
México debe consolidarse como proveedor preferente de autopartes y sustituir a fabricantes chinos, incluso a los ya instalados en el país. (Foto: Pedro Pardo/AFP)
Patricia Tapia - Expansión
A pesar del giro proteccionista de Donald Trump, México conserva una ventana estratégica para insertarse en cadenas de suministro clave. Ya no se trata de atraer ensambladoras completas ni de competir por megafábricas. La nueva oportunidad está en los eslabones medios: piezas para autos, medicamentos, chips y minerales críticos.
La relocalización total en territorio estadounidense tropieza con altos costos laborales e inversiones millonarias. Aunque el "reshoring" domina el discurso, la dependencia de cadenas seguras y próximas mantiene viva una parte del "nearshoring" para México.

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