- En Michoacán se extiende el uso de estos artefactos explosivos entre cárteles, pese a estar catalogados como armas de lesa humanidad. Campesinos y niños, entre las víctimas. Sus detonaciones causan desplazamientos humanos e inutilizan la tierra de cultivo.
Por Pedro Zamora Briseño
MORELIA, Mich. (Proceso).– Prohibidas su uso en conflictos bélicos del mundo, por ser consideradas armas de lesa humanidad, la minas terrestres antipersonal se convirtieron en los últimos tres años en uno de los principales instrumentos de guerra de los cárteles en la región Tierra Caliente, aunque su manejo ya se extendió a otras zonas de Michoacán.
Durante ese periodo la denotación de estos artefactos ha matado y lesionado a decenas de civiles –sobre todo campesinos en el desarrollo de sus labores agrícolas–, así como a policías y elementos de las Fuerzas Armadas que realizaban patrullajes de vigilancia; no obstante, el uso de estos artefactos de guerra ha sido minimizado por las autoridades.

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