- Mientras el presidente francés intenta superar la crisis de los 'chalecos amarillos', varios de sus consejeros más próximos abandonan el cargo
Marc Bassets - París - El País
Eran los más jóvenes y los más listos. Acompañaron desde el principio al jefe, Emmanuel Macron, cuando pocos creían en aquella aventura insensata. Fieles y disciplinados, con la seguridad que haber conquistado el poder desafiando los pronósticos y consejos de los mayores, se llamaban a sí mismos “los mormones”. Quienes estaban fuera los miraban con una mezcla de envidia, admiración y resentimiento. Ahora, cuando el presidente de la República intenta superar la peor crisis de la presidencia, empiezan a abandonar la escena.
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