Carlos Ramírez - Indicador Político
Si el presidente López Obrador quiere iniciar su sexenio 2018-2024 con una nueva etapa en el ejercicio del poder, lo más importante radicará en dos cosas: reconocer que su modelo es populista y convertir al populismo es una propuesta de socialdemocracia con nuevos pactos sociales con empresarios, trabajadores y grupos sociales y presidencialismo acotado.
El único contrapeso real que puede tener López Obrador y que además pudiera serle de utilidad es el de la crítica reflexiva que no existió en la alternancia del 2000, ni en la conflictiva elección presidencial del 2006, ni en el regreso sin gloria del PRI al poder y en la elección de mayoría absoluta y gobierno unificado presidencia-congreso de 2018.
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