Julio Faesler - El Siglo de Torreón
Todos los hechos guardan su propio ritmo. Por muchas que sean las turbulencias que hoy se viven, laten en cada una de ellas inercias que perduran y que expresan las razones de su aparición y que les sirven de telón de fondo.
Las intemperancias del señor presidente Trump irrumpen en el tablero de las relaciones internacionales son temibles por la explosividad con que se anuncian o se lanzan y por la amplitud de sus consecuencias. El comportamiento del presidente norteamericano responde a impulsos simples sin elaboración alguna, reacciones elementales a las circunstancias vistas según su acrítica óptica personal. Repentinas decisiones rompen los esquemas conocidos sembrando inseguridad en todo su entorno.
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