Como la política es el reino de las apariencias, entonces detrás de los reacomodos en el PRI y las pugnas para imponer cargos se localiza una fase de la lucha política por el poder en función del inicio formal del proceso de designación del candidato presidencial. Y ahí reapareció la figura del expresidente Carlos Salinas de Gortari.
Lo que se juega en el PRI no es sólo el mantenimiento de la presidencia de la república que perdió en dos ocasiones y que en el 2012 se la arrebató al expriísta, experredista y priísta retro Andrés Manuel López Obrador, sino que está en juego el proyecto de nación vía el agotamiento del tratado de comercio libre impulsado por Salinas de Gortari y anulado por el presidente Donald Trump. Salinas quiere candidato priísta para su proyecto neoliberal.
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