Orlando Delgado Selley / La Jornada
Hace cinco años inició
una crisis económica que no ha podido resolverse. Empezó en el mercado
financiero estadunidense y británico, pero se extendió de inmediato a
prácticamente todo el mundo. En unos cuantos meses ocurrieron muchas
cosas: grandes empresas financieras desaparecieron, instrumentos
financieros de gran aceptación se hicieron ilíquidos y, lo más
importante, decenas de millones personas perdieron su empleo y muchas no
lo han recuperado aún. Los bancos centrales fueron actuando, primero,
con acciones que dieran liquidez al sistema y, después, reduciendo la
tasa de interés.
Leer más
Leer más
No hay comentarios:
Publicar un comentario